México DF – Ciudad de México

La casi inabarcable Ciudad de México, o más conocida por DF (aunque reubaitzada como CDMX) es el paradigma para definir las bonanzas y defectos de todo el país. La antigua Tenochtitlan se despierta a menudo cubierta por la niebla de la contaminación, y siempre, a casi cualquier hora horadada por el ir y venir de millones de coches que como hormigas se mueven de arriba a abajo.

Por sus dimensiones casi más que una ciudad, DF parece una pequeña provincia, con un crecimiento demográfico y una expansión geográfica voraz, insostenible e ingobernable por las autoridades que no parecen entender lo que supone.

La ciudad de los Museos

DF desborda arte a raudales, y el interés cultural por todo tipo de arte se plasma en los numerosos museos de la ciudad. El interés e importancia varía lógicamente, por lo que de ninguna manera podemos perdernos la visita al Museo Antropológico, una selección inmensa de piezas inigualables sobre las culturas precolombinas, donde conoceremos la historia, cultura y arquitectura de los pueblos azteca, maya, tolteca, otomí….

Disco solar en el Museo Antropológico de DF
Disco solar en el Museo Antropológico de DF

El Museo Antropológico se ubica en el bosque de Chapultepec, un gigantesco pulmón de 850 hectáreas y parque museístico donde también encontramos el Museo Nacional de Historia dentro del Castillo de Chapultepec; el Museo del Caracol que funciona como espacio didáctico de introducción a la historia de México; el Museo de Arte Moderno y el Museo Rufino Tamayo de Arte Contemporáneo, con obras excepcionales del pintor oaxacaño y de otros ilustres como de Chirico, Picasso o Warhol.

Por encima del bosque de Chapultepec encontramos el barrio de Polanco, donde el Museo Soumaya ejerce de polo cultural. Sede de la fundación Carlos Slim, ofrece gratuitamente la visita a unos fondos muy valiosos, con obras de Salvador Gaudí, Rodin, pintores impresionistas, arte sacro, etc… El mismo edificio Soumaya, obra del arquitecto mexicano Fernando Romero es de por si merecedor de una buena sesión de fotos.

Museo Soumaya en el barrio de Polanco
Museo Soumaya en el barrio de Polanco

Caminando hacia el Zócalo vamos encontrando una selección de museos interesantes como el Museo de la Memoria y la Tolerancia (MYT) en la plaza de la Alameda, moderno y diferente, al mostrarnos la Historia no como pasado, si no como ejemplo de como debemos entender el futuro, interpretando las atrocidades cometidas en conflictos de todo el mundo. En el otro extremo de Bellas Artes el Museo Franz Mayer, y una manzana al sur, en Calle Revillagigedo el colorido MAP, Museo de Arte Popular, cuyas máscaras, vestidos y objetos nos aproximan a un folclore extraordinariamente rico y variado.

Museo de Artes Populares de DF
Museo de Artes Populares de DF

Al sur, en el alegre barrio de Coyoacán encontramos otra gran concentración de museos, algunos entre los más visitados de México como la Casa Museo de de Frida Kalho. Otros tres museos recomendables son el Museo de las intervenciones, que narra las intromisiones de los Estados Unidos y Francia en sendas campañas militares en México; la Casa De Leon Trotsky que murió asesinado en DF por el anarquista catalán Ramón Mercader; y el Museo Nacional de Culturas Populares, que nos descubre las tradiciones plasmadas en ropa, utensilios, juguetes y todo tipo de objetos.

Casa de Frida Kalho en Coyoacán
Casa de Frida Kalho en Coyoacán

Siempre vinculado con la peculiar artista mexicana, en el barrio de San Ángel está el Museo Casa Estudio Diego Rivera y Frida Kahlo, con los edificios de la Casa Azul y la Casa Rosa, unidos por el puente, necesarios para contextualizar la relación furibunda pero productiva de estos dos genios.

Casa Azul. Estudio y museo de Diego Rivera y Frida Kalho
Casa Azul. Estudio y museo de Diego Rivera y Frida Kalho

Diego Rivera, creador pero también ilustrado, inventó su propio espacio donde mostrar la colección de arte precolombino que fue recopilando a lo largo de su vida, y que encontramos en el Museo Diego Rivera-Anahuacalli, que encontramos al sur de Coyoacán, siguiendo la arteria de Calzada de Tlalpan.

Para completar la ruta de la “extraña pareja” podemos seguir aún más al sur, a Xochimilco, para dirigirnos al Museo Dolores Olmedo, mecenas de Diego y Frida, y cuyo legado se exhibe en una hacienda bellísima donde los pavos reales y los xoloitzcuintle, los peculiares perros mexicanos pululan a su aire.

Museo Dolores Olmedo
Museo Dolores Olmedo

No menos curiosos o interesantes son el Museo de Historia de la Ciudad, la Pinacoteca Virreinal, el Museoo Nacional de la Estampa, el Museo Nacional de Arte, el Museo del Papalote (Museo del Niño),

Los barrios

La distribución de distritos y delegaciones hace la función de delimitar los “barrios” de DF. La mayoría de atractivos se encuentran en el Centro Histórico, pero no hay que olvidar la visita a los canales de Xochimilco para montar en las trajineras, las peculiares barcazas al estilo gondelero veneciano; Coyoacán cuya popularidad ha crecido en torno a la figura de Frida Kalho, cuya casa se encuentra aquí; o salir casi hasta las afueras para observar atónito la peregrinación al santuario de la Virgen de Guadalupe, cuya devoción raya lo escalofriante.

Que ver en México DF

En Ciudad de México da la sensación de que no hay sólo corazón que late sangre insuflando las venas de este ente vivo. Y si bien es cierto que el Centro histórico con la explanada del Zócalo podría considerarse el centro neurálgico de DF, la realidad nos demuestra que allá donde vayamos la ciudad palpita de gente, ajetreo y vida.

Pero volvamos al Zócalo, donde su inmensa plaza, la tercera en dimensiones – sólo por detrás de la Plaza Roja de Moscú y la de Tiananmen – es una metáfora que ya nos anticipa la grandiosidad de la ciudad. En uno de los lados el Palacio Nacional, elegante y de necesaria visita para casi leer la Historia de México con los murales de Diego Rivera que relatan los momentos importantes de la creación de la nación Mexicana.

En la parte norte del Zócalo se alza el otro gran edificio de la explanada, la Catedral Metropolitana, inmensa, majestuosa y cuyo arco temporal de construcción, que abarca desde 1573 hasta 1813 la hace casi inclasificable a nivel de estilo. La fachada barroca se asoma al Zócalo con el Sagrario Metropolitano anexada.

Catedral Metropolitana de Ciudad de México en el Zócalo
Catedral Metropolitana de Ciudad de México en el Zócalo

Detrás de la catedral, saliendo del Zócalo, pasó durante centurias casi escondido el Templo Mayor de Huitzilopochtli, recinto ceremonial y hoy  un interesante museo que nos aclara como era la fisonomía de Tenochtitlan, la ciudad sobre la laguna.

Templo Mayor en los aledaños del Zócalo
Templo Mayor en los aledaños del Zócalo

Caminando desde el Zócalo en dirección oeste, es decir, hacia Chapultepec, podemos elegir entre las calles Tacuba o Avenida Madero para detenernos en algunos edificios insignes, como el Edificio Esmeralda (sede del Museo del Estanquillo) el Palacio Iturbide y la Casa de los Azulejos en la primera calle o el Palacio de la Minería y Correos en la segunda.

Detalle de la Casa de los Azulejos
Detalle de la Casa de los Azulejos

Antes de llegar a la alameda un faro arquitectónico hace que elevemos la mirada. Se trata de la Torre Latinoamericana, que con sus 160 metros fue durante largo tiempo el edificio más alto y carismático. Aunque no parezca excesivamente alto, debemos comprender que una ciudad con larga tradición de seísmos, no era muy conveniente construir hacia arriba. En los días con poca contaminación (desgraciadamente no muchos) podemos subir a su mirador para obtener una vista maravillosa de Df.

La Torre Latinoamericana, emblema del skyline de DF
La Torre Latinoamericana, emblema del skyline de DF

El Palacio de Bellas Artes, en la Plaza de la Alameda, es sede del museo homónimo y del Museo Nacional de Arquitectura (MUNARQ). Obra del arquitecto italiano Adamo Boari durante el Porfiriato, a inicios del siglo XX, la actuación del Ballet Folclórico Nacional es uno de los espectáculos más impresionantes de la capital, mostrando las danzas típicas de cada región de México.

Edificio de Bellas Artes
Edificio de Bellas Artes

 A apenas un paso, y poco perceptible a la vista se halla el Museo Mural Diego Rivera, conocido como el Museo de la Alameda, que fue trasladado aquí tras el terremoto de 1985 desde el Hotel del Prado, su ubicación original. Denso y cargado de alusiones históricas, el mural refleja la vida cotidiana en el parque de la Alameda.

mural_diego_rivera
Mural del Museo de la Alameda

Desde la Alameda, si cruzamos hacia el norte unas calles podemos encontrar Plaza Garibaldi, donde los Mariachis cantan sus rancheras a aquellos que estén dispuestos a regalarles unos pesos. Peculiar y típico, siempre alegra escuchar las canciones entonadas. En la misma plaza el El Museo del Tequila y el Mezcal (MUTEM) nos enseña como se obtienen estos dos elixires mexicanos.

Al sur de la Alameda en una escapada aparece Mercado de San Juan, donde podemos encontrar cualquier condimento del mundo. si bien cada vez es más turístico no ha perdido ese encanto de mercado tradicional. Sobre la misma calle el Mercado de las Artesanías de la Ciudadela, donde podemos dejar la cartera vacía después de comprar recuerdos para toda la familia

Puestos del Mercado de San Juan
Puestos del Mercado de San Juan

En la Plaza de la República, entre las grandes avenidas de Insurgentes y Reforma, encontramos el Monumento de la Revolución. Lo que hoy vemos iba en realidad a formar parte del cuerpo central de un gigantesco capitolio para el Parlamento. Promovido por el presidente Porfirio Diaz, fue justamente con su deposición, honrado a la Revolución. De claras reminiscencias soviéticas e italianas, alberga los restos de un buen puñado de presidentes mexicanos. Merece la pena conocer su historia en el pequeño museo que nos muestra las exageradas pretensiones arquitectónicas que motivaron su construcción. el ascensor panorámico nos permite subir arriba para ver la plaza de la Revolución y algunos edificios aledaños desde lo alto, como el frontón Jai Alai.

Monumento a la Revolución
Monumento a la Revolución

Ya alcanzando Paseo de la Reforma, la avenida se hace ancha y transitada, conduciéndonos por una alameda ejecutada en tiempos de Maximiliano I al estilo parisino, en la que se suceden las esculturas de Colón, Cuacuhtémoc, el Ángel de la independencia y Diana cazadora.

Ángel de la independencia en Paseo de la Reforma
Ángel de la independencia en Paseo de la Reforma

En el bosque de Chapultepec, además de los citados museos, miles de personas se escapan del mundanal ruido y el tráfico para pasar unas horas entre el frondoso bosque. El zoológico y el lago con sus barcos de remos, son dos de las áreas donde se concentra la gente, que también acude a andar en bicicleta, correr o andar en patines.

Lago del Bosque de Chapultepec
Lago del Bosque de Chapultepec

Bastante más al sur, sin dejar la gran avenida de Insurgentes, el Polyforum Siqueiros es tan desconocido para el propio “defeño”, como para muchos turistas. Sin embargo, la magna obra de David Alfaro Siqueiros, artista total, y padre de este mural reconocido como el más gran del mundo; merece la pena por su interior armonizado por el espectáculo de luces que nos cuenta la historia de esta joya.

Murales del Polyforum Siqueiros
Murales del Polyforum Siqueiros

En Xochimilco el ambiente jovial reina con las familias que acuden a su red de canales como si se tratase de una excursión fuera de DF. Esta “Venecia mexicana” es lo único que queda del extenso lago donde se asentaba la ciudad precolombina.

Trajineras de los canales de Xochimilco
Trajineras de los canales de Xochimilco

La Ciudad Universitaria (CU, que se pronuncia “ceu”) se postula también como un buen lugar para pasar una mañana conociendo parte de sus encantos, entre los que se encuentran el Estadio olímpico, sede de los juegos de 1968 en DF; el Universum o Museo de las Ciencias; el Edificio de Rectoría de la Unam, o la sala Nezahualcoyotl donde escuchamos algunos de los mejores conciertos de música clásica de América.

Edificio de Rectoría de la Ciudad Universitaria
Edificio de Rectoría de la Ciudad Universitaria

Antiguo Colegio de San Ildefonso

Cineteca Nacional

Auditorio Nacional

Que hacer – Actividades en DF

Podemos estar 24 horas sin parar haciendo actividades y no saciar nuestra curiosidad. Además de los museos que ya hemos mencionado hay infinidad de planes gratuitos que van desde simplemente recorrer las calles, plazas y parques de DF, fotografiando los monumentos o las mil estampas curiosas que nos ofrece una ciudad en constante movimiento.

Los espectáculos se suceden en una vorágine cultural sin igual, con conciertos en bares y salas pequeñas, o en recintos multitudinarios como el Estadio Azteca (donde además se puede ver un partido de fútbol simplemente para conocer el grandioso campo), o en el Arena Ciudad de México que lo mismo alberga espectáculos musicales, que exhibiciones de lucha libre o baloncesto de la NBA.

Si pasamos una buena temporada en DF buscaremos áreas donde practicar deporte, como el Bosque de Chapultepec o el Bosque de Tlalpan, donde podremos entrenarnos para acostumbrarnos a la altitud de la ciudad, que nos exige más esfuerzo al corazón y el pulmón.

Por la noche los barrios más populares como la Roma o la Condesa rugen con la marcha mexicana, fiesta para todos los públicos y hasta el amanecer. Para los más tranquilos Coyoacán ofrece restaurantes de cualquier gastronomía del mundo, en un ambiente agradable donde podemos pasear tomando helado con la luna como testigo.

Transporte en CDMX

Como moverse por Ciudad de México es una de las cuestiones primordiales para todo viajero que llega a la capital. Y no conviene descuidarse porque es vital tanto para ahorrar tiempo como para evitar situaciones de peligro.

Df es tan grande que tenemos que pensar dos veces la distancia antes de atrevernos a caminar. Y es que si bien es cierto que otras grandes ciudades como Roma, Madrid o París animan a caminar porque nos permiten apreciar en el trayecto de muchos monumentos; Ciudad de México es mucho más grande. Por otro lado hay zonas en las que no es muy recomendable pasear, y los transportes públicos o el taxi nos pueden ahorrar tiempo y proporcionarnos más seguridad.

El metro ofrece una red muy extensa de líneas (12 tras la reapertura de la última cuyo uso se había interrumpido ante las deficiencias técnicas después de inaugurarse). Su precio económico lo convierte en la mejor opción para desplazamientos largos. Además, salvo por los carteristas es un transporte seguro. Cada estación de metro tiene asignada un icono que la identifica, lo que le da un toque original.

Símbolos de las estaciones de metro de DF
Símbolos de las estaciones de metro de DF CDMX

También nos llamará la atención que hay partes del andén de uso exclusivo para mujeres y menores, claramente identificadas y a menudo coordinadas por la policía, lo que sirve para ahuyentar a los abusadores que se aprovechan del tumulto y la gran concentración de personas, para cometer tocamientos vejatorios.

Mapa de las líneas de metro de México DF
Mapa de las líneas de metro de México DF CDMX

Para cuando el metro no nos ofrezca una opción cómoda por la lejanía de estaciones, los autobuses (aquí llamados camiones) o el tren ligero pueden ayudarnos a conectar nuestro origen y destino. Hay que tener en cuenta que los autobuses públicos sufren el mismo problema que los coches y los taxis, es decir, el abrumador tráfico con atascos insufribles. También observaremos que hay pequeñas furgonetas, conocidas como peseras o combis que cubren multitud de rutas, y son una alternativa a los autobuses.

El taxi es algo muy recurrente, útil para enlazar partes de la ciudad que el metro no cubre, o que necesitan varias conexiones. La antigua flota de taxis  “bocho” (wolkswagen escarabajo) verde y blanco, ha sido sustituida por nuevos modelos granate y oro, y más recientemente rosa y blanco, más modernos y menos contaminantes. Con respecto al uso de los taxis hay que estar atento para que la picaresca no nos haga aumentar el coste del servicio, con rutas más largas. Por otro lado siempre hay que subirse a taxis en paradas o llamándolos desde el hotel o el restaurante donde estemos, nunca parándolo en la calle, ya que podemos sufrir robos y asaltos por parte del propio taxista o de compinches que buscan dejar sin blanca al turista. Además hay que comprobar que en el lateral hay un cartel con la foto del taxista, de manera que podamos cerciorarnos de que es un verdadero taxista.

Alojamiento en Ciudad de México

Ciudad de México cuenta con hoteles para todos los gustos, con alojamientos repartidos por toda la ciudad. Lo normal es dormir en alojamientos situados en el centro, cerca del Zócalo, o junto a las grandes avenidas como Reforma o Insurgentes. Otra opción es buscar alojamiento en el barrio de Coyoacán, tranquilo, seguro y con muchos atractivos.



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Excursiones desde DF

La mayor complejidad es salir del área metropolitana, que como una tela de araña parece no concluir. En los alrededores de Ciudad de México tenemos varias opciones de excursiones de un día, entre las que resaltan sin duda las pirámides aztecas de Teotihuacán, la preciosa ciudad de Puebla, y el recinto arqueológico de Cholula muy cerca, el Santuario de las Mariposas Monarcas de Piedra Herrada o Toluca y Metepec.