Veracruz

Bañada por el océano atlántico en el Golfo de México, la Rica Villa de la Vera Cruz, y cuatro veces Heroica (por su resistencia ante españoles, franceses y estadounidenses) lucha por rejuvenecer de un pasado histórico lleno de momentos decisivos en la historia de México, y de un presente industrial que para bien o para mal ha transformado su litoral hasta el punto que una de sus islas más significativas, San Juan de Ulúa ha quedado literalmente engullida por el cemento de las ampliaciones portuarios hasta formar parte del propio continente.

Letras de Veracruz en el Malecón
Letras de Veracruz en el Malecón

Veracruz fue la puerta de entrada en el proceso de conquista y dominación española, cuando el 22 de abril de 1519, en el día de Viernes Santo (conocido como el día de la Vera Cruz) Hernán Cortés desembarcó en sus costas para tomar contacto con sus moradores. Se abría así el periodo de Historia Moderna de México, donde la colonización tendrá siglos de vigencia hasta el periodo de independencia.

El agasajo de regalos con los que los nativos agasajaron a este primer contingente, hizo pensar que toda la región era próspera, por lo que recibió el nombre de la Villa Rica de la Vera Cruz.

Mucho tiempo después Veracruz contempló en su puerto la llegada de los exiliados de la Guerra Civil Española, y en el siglo XX se afianzó como el puerto más importante de la República.

Hoy podemos ver en el Malecón unos sempiternos niños (algunos ya no tanto) pugnan por cazar las monedas que los turistas arrojan al mar, lanzándose con un ojo en la moneda y otro en el agua cuando se arrojan como un Martín Pescador que atrapa su comida.

Una vez se acaba el cemento y el puerto las playas exigen su cuota de atención, siempre cuestionadas cuando la comparación con las vecinas de Yucatán las hacen parecer poca cosa. Sin embargo, Veracruz es una de las ciudades más limpias de la República, y el paseo marítimo que se extiende por varios kilómetros nos permite disfrutar de un paseo agradable con puntos fotográficos con el mar, las islas de Cancuncito y la Isla de los Sacrificios como telón de fondo.

De igual manera el ayuntamiento ha logrado que otros espacios del Malecón como el Acuario, moderno y excelente entre los de su categoría, o la Plaza de la Soberanía donde las gigantescas letras con el nombre de la ciudad, se hayan convertido en foto obligada.

La ciudadela amurallada, de la que hoy sólo quedan las huellas del Baluarte de Santiago y de San Juan de Ullua, y que fue demolida cuando la ciudad creció.

Visita al Centro de Veracruz

En el inicio del Malecón, un faro que no parece tal -puesto que el paulatino esfuerzo por ganar terreno al mar lo ha alejado de la primera línea de costa-, homenajea la figura de uno de los Presidentes de la República que más influyó en la fisonomía de Veracruz, Venustiano Carranza. Su estatua, imponente, sirve para recordar que fue sede de su gobierno en 1915. El faro funcionó hasta 1952, ostentando el título del primero de sus características de faro eléctrico de larga distancia.

Faro Venustiano Carranza
Faro Venustiano Carranza

Sobre la misma explanada se yergue el monumento a la última “gesta heroica” de Veracruz, el recuerdo a la Gesta Heroica de 1914, con la resistencia contra la invasión estadounidense. Desde aquí se hace imposible no advertir la horrenda mole del edificio Pemex, la petrolera mexicana, que con su particular skyline rompe la armonía del puerto.

Los tranvías formaron parte de una red de transportes de la que hoy sólo quedan los vestigios del vehículo histórico que anclado en……….vigila el tránsito intenso de los coches. Como reclamo turístico, unos falsos tranvías, carroñeros de gasolina en este caso se encargan de hacer una ruta guiada por la ciudad que tiene más de pintoresco que de interesante.

Tranvías típicos de Veracruz
Tranvías típicos de Veracruz

La Plaza de Armas (la razón es que las tropas se reunían aquí durante los periodos de guerra), más conocida como el Zócalo es uno de los puntos más alegres y vivos de Veracruz. Siempre dispuesta al festejo, aquí se suceden conciertos de bailes típicos veracruzanos como el Danzón o el son Jarocho (así se conoce a la gente de Veracruz ), siempre vistosos y rítmicos. Aquí en Veracruz el son del Huapango mueve las caderas de danzantes y oyentes, que no se pueden resistir cuando escuchan una de las canciones más internacionales de Veracruz, la Bamba, cuya letra dicen que honra la resistencia de la ciudad ante los ataques piratas.

Los portales que rodean el Zócalo transmiten ese aire de pueblo, como un vestigio arquitectónico que recuerda las Plaza Mayores de muchos pueblos de España. El Palacio Municipal, datado en 1609 es el edificio más insigne.

En una de las esquinas de la Plaza de Armas la Catedral, consagrada a la Virgen de la Asunción es un edificio sobrio, con una única torre en la fachada , sin excesivos alardes ornamentales, cuya construcción se inició en la primera parte del siglo XVII y no se finalizó hasta 1731. En su interior se custodian los candelabros de Baccarat que pertenecieron a Maximiliano de Habsburgo.

Catedral de Veracruz
Catedral de Veracruz

Otro de los paseos obligados nos lleva por la explanada de la Plaza República, espacio ganado al mar a comienzos del siglo XX, cuyo extremo lo preside la fachada de la antigua estación de ferrocarril, emblema de los años 20 del siglo pasado, elegante y tan insigne que contó hasta con hotel propio, recuperada hoy como monumento.

A continuación una hilera de edificios singulares, herencia del mandato del presidente Porfirio, cuyos gustos clásicos se reconocen en La Antigua Aduana Marítima, el edificio de Correos y Telégrafos, el Faro Benito Juárez (en lo que fuera el Convento e Iglesia de San Francisco de Asís) o el cercano Registro Civil. En este último se halla la primera acta de nacimiento, y fue también aquí donde se firmaron las Leyes de Reforma, que supusieron un cambio trascendental en la desamortización eclesiástica.

Baluarte Santiago

Donde se situaba el perímetro sur de la ciudad de Veracruz, en la zona conocida como “Ciudad de las Tablas” sobrevive el Baluarte de Santiago, sede de un pequeño museo que exhibe la conocida como “Joya del Pescador”.

Baluarte Santiago de Veracruz
Baluarte Santiago de Veracruz

Construido en 1635 protegía la costa de los ataques continuos de piratas y corsarios promovidos por naciones enemigas de la Corona Española. Los sótanos albergaban el polvorín de dinamita que “alimentaba” los cuantiosos cañones con los que se defendía Veracruz desde el Baluarte.

Desde el Baluarte Santiago tenemos a apenas unas manzanas el Centro Cultural de las Atarazanas, el Museo de la Ciudad, o el Tranvía del Recuerdo, que como si de una urna se tratase, conserva uno de los tranvías históricos de Veracruz.

La fortaleza de San Juan de Ulúa

San Juan de Ulúa es seguramente el punto de mayor atracción de Veracruz, y a nadie escapa cuando tras cruzar por la parte industrial del puerto, que esta isla donde de la mano de los españoles se edificó entre los siglos XVI y XVII un robusto bastión defensivo, se sucedieron gran parte de los hechos críticos en el devenir de la ciudad.

San Juan de Ullua con el puerto al fondo
San Juan de Ullua con el puerto al fondo

El nombre del otrora islote viene dado por el desembarco el día de San Juan, curiosamente nombre del capitán Juan de Grijalva que dirigía la expedición de 1518. “Ulúa” proviene de los culhuas, es decir los méxicas o aztecas, que eran la tribu dominante a la que estaban subyugados los nativos veracruzanos. Al explicar a los españoles que eran la etnia que llevaba a cabo los sacrificios rituales, los españoles fonéticamente deformaron la palabra y por ello la isla adquirió el nombre de San Juan Ulúa.

Ante la carestía de piedra, imprescindible para dotar de consistencia a las murallas, los españoles optaron por utilizar un elemento constructivo inaudito, el coral arrancado del fondo del mar. Siendo las costas de Veracruz parte del sistema de arrecifes caribeño, el segundo más grande del mundo, la cantidad de material no fue problema, y menos los inexistentes escrúpulos ecológicos.

Coral utilizado en San Juan de Ulua
Coral utilizado en San Juan de Ulua

Sorprende al acercar nuestra mirada a las murallas, a las celdas, a las rampas o las garitas de vigilancia, como la piedra toma formas y percibimos los diferentes tipos de coral empleados.

En el muelle de San Juan de Ulúa se almacenaban y cargaban los productos con destino a España, desde los metales preciosos como el oro y la plata hasta el café, el tabaco o el cacao.

Célebres personajes de la Historia de México pasaron por aquí, y durante la visita guiada conoceremos el contexto de Benito Juárez, Chucho el Roto, o Ricardo Flores Magón.

Utilizada también como cárcel, por sus celdas pasaron presos que sufrieron unas condiciones pésimas, donde la humedad y la marea hacían que la vida del reo fuese corta. El nombre de uno de sus espacios, el Puente de los Suspiros, transmite eses soplos finales que exhalaban los presos antes de morir.

Los guías cuentan de forma teatralizada las numerosas leyendas que rodean San Juan de Ulúa, siendo las de la Mulata de Córdoba y las de Chuco el Roto, el denominado Robin Hood mexicano, dos de las preferidas.

Fuerte de San Juan de Ulua
Fuerte de San Juan de Ulua

San Juan de Ulúa tuvo diferentes usos, desde las ya mencionados bastión defensivo, muelle de carga y cárcel, hasta faro y residencia presidencial de Venustiano Carranza durante unos días.

El acuario, el más grande de Latinoamérica tiene en sus novedosas infraestructuras un gran número de ecosistemas donde se reproduce la vida marina del Golfo de México y de otros mares del mundo. Consta de ochos salas, que van desde gigantescos tanques para las especies más grandes, a pequeñas peceras para especies más diminutas. Una de las preferidas por los niños es la reproducción del hábitat selvático y tropical de la Selva de los Tuxtlas, donde los tucanes comparten espacio con tortugas, pejelagartos y serpientes.

Acuario de Veracruz
Acuario de Veracruz

Una de las actividades más sugerentes es la de conocer a los delfines, aunque la que capta más atención es la de ver alimentar a los tiburones tigre o a los manatíes.

Para los amantes del mar el Museo Naval es otro de los platos fuertes de Veracruz. Sus fondos ricos lo convierten en el más importante del país y nos adentra en la historia náutica de México.

Patria del compositor Agustín Lara en su modesta Casa Museo se honra su figura con un recorrido por su historia y sus obras célebres para todo el público hispanohablante.

No se puede mencionar Veracruz y obviar Antigua. Fue el primer asentamiento de la Corona de España en su proceso de Conquista de la América continental. En un primer momento se optó por Antigua como enclave estratégico por su conexión con el río, y por la insalubridad de la actual Veracruz, propicia a la malaria.

Ruinas de Antigua, el primer asentamiento español en el continente
Ruinas de Antigua, el primer asentamiento español en el continente

Muestra los restos de aquellas edificaciones sobre las cuales las inmensas raíces de los árboles han ido creciendo, como un pulpo que se yergue sobre una colina. Los edificios emblemáticos son la casa del propio Hernán Cortés y la Ermita del Rosario, a la postre el primer templo religioso en el continente; o la Parroquia del Cristo del Buen Viaje, (s. XIX) y los Cuarteles de Santa Ana,.

Siguiendo la costa hacia el sur de Veracruz y dejando playas a la izquierda como Mocambo se alcanza Boca del Río, excursión interesando para descubrir espacios como el manglar que se extiende río adentro y que podemos visitar con la excursión en barca que ofrecen en la bocana. Allí mismo, una figura inquietante permanece anclada, (ya casi varada) junto a la ribera. Es el Cañonero Guanajuato, que por su valor histórico merece una parada. Sus hierros “cosidos” en los astilleros del Ferrol, en España, durante la contienda de la Guerra Civil, como parte del encargo de 4 navíos para el gobierno mexicano, se abren como heridas de una cicatriz que sin embargo tiene que ver más con el abandono de las autoridades que con las embestidas de las batallas.

Cañonero Guanajuato en Boca de Río
Cañonero Guanajuato en Boca de Río

Veracruz de fiesta…

Además de los bailes jarochos a los que hacíamos mención, en Veracruz es célebre el Carnaval, uno de los más famosos de México, y que cuenta con rituales muy característicos como la “quema del mal humor”, y que no deja de ser un momento de crítica feroz a personajes ilustres, especialmente políticos, pero en el que la intención es desprenderse de las malas vibraciones y cargarse de energía mientras la gente desfila siguiendo la música de las comparsas, que se acompañan de marimbas, guitarras y arpas, instrumentos musicales siempre presentes en la música jarocha.

Bailes de Veracruz en la Plaza de Armas
Bailes de Veracruz en la Plaza de Armas

Donde comer

El Café de la Parroquia, con sus dos locales se ha convertido en sí en un verdadero monumento y lugar de peregrinaje, donde veracruzanos y viajeros se acercan desde su apertura en 1808 a por su ración de Café “Lechero” con su correspondiente “bomba” que podemos adivinar que no es ligera.

Café La Parroquia, un clásico de Vercruz
Café La Parroquia, un clásico de Vercruz

Son muchos los restaurantes de la ciudad donde degustar la reconocida comida costeña, donde el marisco forma parte de los platos típicos. Las Anitas es ideal para un desayuno copioso y Villa Rica es un local con ambiente veracruzano junto a la playa, acompañado de la música folclórica local que nos permite degustar con más valor los platillos.

Otros lugares recomendables son los restaurantes de la laguna de Mandinga donde es habitual comer marisco y pescado en un ambiente local.

Excursiones desde Veracruz

Además de los ya mencionados San Juan de Ulúa y de Boca de Río, el entorno de Veracruz tiene varios puntos con encanto, como Antigua, el primer asentamiento español en “tierra firme”, con la casa de Hernán Cortés, en un lugar de aire mágico, y donde la naturaleza ha vuelto a recuperar su espacio cubriendo de gigantescas raíces las ruinas de este primer campamento español.

No mucho más lejos el yacimiento de Cempoala ofrece una oportunidad para conocer una de las ciudades precolombinas. Sin poseer la grandeza de Tajín, capital totonaca, al norte del estado, su visita es muy recomendable.

Ya más lejos están Catemaco, la antigua ciudad totonaca de Quiahuiztlán, Tlacotalpan, Xalapa, la capital del estado, Xico, Orizaba, Córdoba, los rápidos de Jalcomulco con su descenso de rafting, Actpopan, Coactepec o Roca Partida. Si te interesan las excursiones organizadas puedes pregunatarnos.

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Como llegar a Veracruz

Veracruz cuenta con un aeropuerto (General Heriberto Jara) que lo conecta con las ciudades más importantes de México. Se encuentra a menos de 10 km y está enlazado con un servicio de autobuses de la empresa ADO que conecta Veracruz desde la terminal de autobuses con el aeropuerto.

Si venimos de la capital el trayecto es de unas 440 km y unas cuatro horas y media, por carreteras en la mayoría de tramos con peajes (cuota) no precisamente económicos. Una parada recomendada para que el trayecto se haga más ameno puede ser Jalapa (Xalapa).

Mapa de Veracruz

Mapa Centro Veracruz
Mapa Centro Veracruz