Murales de Diego Rivera en el Palacio Nacional

Diego Rivera es un exponente del muralismo, cuyos trabajos están repartidos por varios lugares de Ciudad de México como el antiguo convento de San Ildefonso o el famoso mural Sueño de una tarde dominical en la Alameda Central en el Museo Mural Diego Rivera, o los murales en el interior del Palacio de Bellas Artes. Uno de los más visitados son los los murales de Diego Rivera que se visitan integrados con la entrada al Palacio Nacional.

Murales del Palacio Nacional de Ciudad de México
Murales del Palacio Nacional de Ciudad de México

Los murales están en la escalera principal del Patio Central, distribuidos a lo largo del corredor norte y en un tramo del corredor oriente del primer piso del mismo patio. Completan un conjunto arquitectónico que tiene cinco siglos de historia.

El palacio fue la residencia del emperador azteca Moctezuma II en el siglo XVI, para ser posteriormente la residencia de Hernán Cortés, y durante varios siglos la sede de los virreyes de España. La independencia de México supuso la reconversión en Palacio Nacional y actualmente es la sede del Gobierno Federal.

Diego Rivera dedicó 22 años a pintar los murales del Palacio Nacional, en los que plasmó momentos clave de la historia de México, abordando tanto el mundo precolombino con la cultura tolteca, el dios Quetzalcóatl o el poderío azteca, como la llegada de los españoles y la conquista de Tenochtitlán, el sincretismo entre dos mundos y los efectos del rodillo evangelizador de los monjes de la iglesia católica o la esclavitud a la que sometieron a las tribus indígenas. La intervención de Estados Unidos en 1847, la guerra con los franceses, el fusilamiento de Maximiliano de Habsburgo, la independencia de la metrópoli o el convulso siglo XX con el porfiriato, la Revolución y los cambios sociales y políticos.

La superficie del mural es impresionante, con 276 m² repartidos en tres áreas, la primera con el mito de Ce Ácatl Topiltzin Quetzalcóatl en Tula; la segunda con una cronología que se inicia en la conquista llega hasta el momento contemporáneo a la creación del mural (1930) y finalmente el prima marxista del México en las primeras décadas del siglo XX.

Mural con los voladores de Papantla
Mural con los voladores de Papantla

Diego Rivera siempre demandaba libertad en sus obras, y por ello en la realización de los murales del Palacio Nacional exigió poder plasmar su visión particular -y ligada a su ideología política- sin ataduras.

La gran riqueza visual del mural “Epopeya del pueblo mexicano”, también conocida como “Historia de México a través de los siglos” cumplió el objetivo del encargo hecho por parte de José Vasconcelos -que además de librepensador era el responsable de la Secretaría de Educación Pública, – ilustrar la historia de México al pueblo, un pueblo donde la mayor parte era analfabeta, pero que gracias a la obra de Diego Rivera pudo acceder a la historia mexicana a través de sus ojos.

Mural de la escalera del Palacio Nacional
Mural de la escalera del Palacio Nacional

Diego Rivera había dedicado parte de su vida a recopilar objetos y piezas de arte prehispánico, a la vez que se comprometía políticamente con la izquierda internacional. Para la documentación de los temas de los murales el artista mexicano empleo gran parte de su tiempo en investigar acerca de las culturas prehispánicas, la lucha por la independencia y el movimiento revolucionario para derrocar a Porfirio Díaz.

Fresco mural del Palacio Nacional mostrando la historia de México
Fresco mural del Palacio Nacional mostrando la historia de México

El contexto político nacional e internacional en el que Diego Rivera pintó su inmenso mural define claramente la temática, donde el nacionalismo mexicano se sirve de la lucha, las victorias, pero también las derrotas que marcaron el devenir del país. A menudo los héroes de los murales son anónimos, integrantes de la masa de obreros y proletarios , elevando al pueblo como motor del avance social. Como oposición al pueblo algunos totems de la historia de México, Hernán Cortés, fray Bartolomé de las Casas, Miguel Hidalgo, el dictador Porfirio Díaz, Emiliano Zapata o Frida Kahlo.

En 1951 Diego Rivera termina las escenas del patio del palacio nacional y si bien la idea inicial del proyecto era cubrir con frescos todos los corredores del palacio nacional, además de la escalera principal, solo se pudo culminar una parte ya que en 1957 Diego Rivera muere.

En 2009 con ocasión de la conmemoración del bicentenario de la independencia de México y al año siguiente de los 100 años de la Revolución mexicana, los murales fueron restaurados, recuperando los colores intensos originales.

El mural “Epopeya del pueblo mexicano” pintado en el cubo o escalinata del Palacio Nacional se diferencia del resto en que es el único pintado sobre el muro, lo que aporta un grado mayor de deterioro y precariedad, sobre todo en una zona sísmica como Ciudad de México. Por ello a través de un sistema de monitorización se mide y vigila la aparición de grietas que puedan dañar su estado.

Visita al interior del Palacio Nacional

El recinto del Palacio Nacional y los murales se pueden visitar con una guía o por libre, pero es recomendable el tour guiado para poder interpretar con rigor todo el significado que Diego Rivera quiso dar a sus murales.

El mural mural “Epopeya del pueblo mexicano” se divide en tres áreas o secciones, en el muro norte está plasmado el “El mundo prehispánico”; en el central una cronología “de la conquista a 1930” ; y en el muro sur, “México de hoy y mañana”.

Mural representando la esclavitud
Mural representando la esclavitud

En 1929 Diego Rivera inicia los trabajos en el denominado cubo de la escalera principal de Palacio Nacional, donde destaca la fortaleza de la cultura tolteca por un lado, la importancia de Quetzalcóatl (cuya figura es el hombre blanco con barba como sacerdote) y la serpiente emplumada Quetzalcóatl. Así mismo se representa la llegada de los españoles, la conquista armada y la evangelización forzosa con la inquisición como ariete, a costa de las deidades prehispánicas.

La grandeza de Tenochtitlán
La grandeza de Tenochtitlán

En los cinco arcos hay escenas que de forma separada resumen momentos importantes tras la independencia como la intervención norteamericana de 1847; la segunda intervención francesa y a Maximiliano de Habsburgo fusilado; la Reforma liberal de 1857; la lucha de independencia de 1810 y la revolución mexicana de 1910.

Muro norte

El México Prehispánico ocupa el muro norte, donde Diego Rivera interpretó la vida religiosa, social y política de los pueblos precolombinos, representando los palacios, los sacrificios, los maravillosos palacios, y las actividades económicas como el trueque en el el mercado de Tlatelolco o los cultivos de maíz, hule, pulque o cacao.

Economía del truque en el México prehispánico
Economía del truque en el México prehispánico

Mural central

La cronología del muro central cubre los siglos desde la conquista, el virreinato, la lucha por la independencia y el sendero de represión que llevó hasta la Revolución Mexicana. Por el camino Diego Rivera deja constancia delas atrocidades cometidas por la Inquisición en nombre de la iglesia católica, y las intervenciones estadounidenses y francesas. Los “héroes” sobre los que se fundamentaron los pilares nacionalistas de México como Benito Juarez, Dolores Hidalgo, Emiliano Zapata o Pancho Villa tienen un peso específico importante.

El pueblo exigiendo sus derechos en el mural de Diego Rivera
El pueblo exigiendo sus derechos en el mural de Diego Rivera

Mural Sur

En los frescos del mural “México de hoy y mañana” Diego Rivera, en parte desencantado por la evolución de la Revolución Mexicana, aborda el México del contexto en el que pintó el mural del Palacio Nacional, con el proletariado y los campesinos luchando por sus derechos. El campo y las fábricas, con su día son representados para mostrar que su actividad económica es el motor de México. El mural sur es un ejemplo del ideario político de Rivera con el enfrentamiento entre el socialismo y el capitalismo, entre los obreros y campesinos y la burguesía y el capital extranjero oportunista. La educación universal, responsabilidad del Estado para Rivera, es la esperanza de un futuro más justo para los mexicanos. El sol naciente y Karl Marz emergen como guías políticos en pos de un mundo más justo y equilibrado.

Mural “El desembarco de los españoles”

En el corredor oriental Rivero escenificó la llegada de los españoles, el ocaso de las culturas prehispánicas, el mestizaje con las tribus indígenas y con los esclavos llegados de África, y el cambio de modelo ecónomico, ahora dirigido a nutrir a la metrópoli. Resulta indicativo el color de la tez de Hernán Cortés, entre amarillo y verdoso, jugando con la metáfora de la enfermedad transmitida al los pueblos precolombinos.

Mural con los conquistadores
Mural con los conquistadores

Horario de apertura del Palacio Nacional

De lunes a domingo de 9:00 a 18:00 horas.
Precio: Entrada Libre

Acreditación para entrar al Palacio Nacional
Acreditación para entrar al Palacio Nacional

Vídeo “200 segundos. Una visión de la historia de México”

Consejos de visita al palacio nacional y los murales

En ocasiones puntuales como recepciones a altos gobernantes de países que visitan México el palacio puede permanecer cerrado por cuestión de seguridad, siendo imposible visitarlo.

Mapa del Palacio Nacional