Estado de Michoacán

El nombre náhuatl de Michoacan, “lugar de pescadores” viene a reconocer el valor de las poblaciones mazahua, otomí y matlatzinca que antes de la llegada de los aguerridos Tarasco poblaban la región michoacana y sus cuantiosos lagos. El apelativo de valientes se sostiene cuando se observan las costas, conocida como Costa Brava, donde la fuerza del Pacífico golpea un litoral regado de acantilados calas de difícil acceso y playas con un oleaje envidiado por los amantes del surf como La Ticla, Las Peñas, y bahía de Maruata. Para propios y extraños, los atardeceres de Michoacan viendo como se pierde el sol en el agua son los más maravillosos de México, y tanto la Playa Azul como la Caleta de Campos son dos de las mejores opciones para un atardecer romántico y tranquilo.

Mucha historia

Las etnias purepachas (o tarascas) prevalecen en las seis regiones del estado de Michoacán: Morelia, Lázaro Cárdenas, Uruapan, Pátzcuaro, Zamora y Zitácuaro

Pirámides de Ihuatzio
Pirámides de Ihuatzio

Algunas de las zonas arqueológicas más significativas de Michoacán son TzintzunTzan (“lugar de colibríes”) junto al lago de Pátzcuaro; Tinganio en Tingambato cerca de Uruapan con su planta similar a la lejana geograficamente Teotihuacán; el recinto de Zirahuato en San Felipe de los Alzati que hacía de frontera entre los purépechas y los mexicas; y Ihuatzio, una de las capitales purépechas en el momento de mayor explendor de esta etnia y donde se hayaba un observatorio astronómico. Los purépachas fueron coetáneos a los Mexicas, con los que tuvieron una pugna por el control de los territorios fronterizos que hoy limitan el estado de Michoacán y el Estado de México.

Naturaleza a rebosar

Los bosques santuarios de las Mariposas Monarcas son el entorno natural más reconocido, pero la variedad de espacios verdes no acaba ahí. La orografía de Michoacán se presta a la presencia de lagos, cascadas, aguas termales, o geisers.

Escenarios como el Parque Nacional Barranca del Cupatitzio en Uruapan crecen gracias a las inicativas ecoturísticas y los deportes de montaña, senderismo, ciclismo y rutas a caballo.

Cascadas en el Parque Nacional Barranca del Cupatitzio en Uruapan
Cascadas en el Parque Nacional Barranca del Cupatitzio en Uruapan

Los lagos, en torno a los que se asentaron las poblaciones purépachas para aprovechar sus recursos hídricos y la pesca, son paisajes de ensueño para el turista actual, que disfruta de su paz. En el más famoso el de Patzcuaro, podemos descubrir las técnicas de los pescadores que durante siglos lanzaban sus redes de singulares para atrapar los peces.

La madre tierra también se ha mostrado enfurecida en este estado, y el ejemplo más chocante y espectacular es el pueblo sepultado de San Juan de Paricutín que en la década de 1940 fue engullido por la lava del volcán, dejando imágenes de sus restos de una tristeza (o belleza según se mire) inimaginable.

San Juan de Paricutín
San Juan de Paricutín

Tierra de Tradiciones

Con un pasado indígena tan palpable, es lógico que las imposiciones culturales hispánicas no consiguieran borrar las tradiciones locales, y que sólo la adopción y cristianización de ellas lograra matizarlas. Fruto de ello es merecedora de destacar el ambiente del Día de Muertos en Janitzio, la isla del lago Pátzcuaro que hace de director de orquesta de las miles de luces de las velas que son portadas hacia el cementerio donde se depositan las ofrendas.

Además del sol, las playas agradables y el bravío mar, la costa tiene otra interés especial en las reservas marinas donde las tortugas negras o la golfina ponen sus huevos. Los programas de conservación de esta especie proliferan, siendo las playas de Playa Azul (donde se desarrolla el Festival de la Tortuga Marina) Maruata, Cocola o Ixtapilla auténticos espectáculos visuales cuando las pequeñas tortugas rompen el cascarón e intentan llegar al mar antes de que los voraces depredadores se den su festín. Miles de voluntarios llegan aquí para ayudar en las tareas de conservación, y viven una experiencia inolvidable en simbiosis con la naturaleza.

Sus atractivos naturales son cuantiosos, con parques que cuentan con biosferas únicas como los santuarios de las Mariposas Monarca que pasan el invierno aquí huyendo del frío de Canada.

Michoacan es zona rica en tradiciones y especialmente célebres son los rituales del Día de Muertos, una de las costumbres inmateriales reconocidas por Unesco como Patrimonio de la Humanidad. El lago de Pátzcuaro con las ofrendas de la etnia de los purépechas cataliza todas las miradas con un festejo ya famoso en todo México, pero en todo el estado podemos encontrar eventos de marcado carácter autóctono, abiertos eso sí, a la presencia de los turistas.

Día de muertos en la isla de Janitzio en el lago Pátzcuaro
Día de muertos en la isla de Janitzio en el lago Pátzcuaro

Tierra de artesanos laboriosos y maestros en la confección de utensilios de todo tipo, lo mismo encontraremos sorprendentes los adornos navideños del pueblo mágico de Tlalpujahua, soporte económico de la mayoría de la población; o joyas musicales de mano de los artesanos de las guitarras de Paracho, que trascienden las fronteras de Michoacán y son vendidas a tiendas musicales de todo el mundo, y expertos músicos que aprecian los acabados, la musicalidad de los instrumentos y el tipo de madera -cedro para los tonos agudos y paloescrito para los graves. Otro de esos pueblos a mencionar es Patamban, en la Meseta Purépecha, con los tapetes florales que tiñen de colores los suelos.

Morelia es la capital del estado de Michoacán, cuyo nombre colonial Valladolid fue sustituido en el siglo XIX para honrar a Jose María Morelos y Pavón, uno de los michoacanos más célebres por su intervención en la insurrección e independencia de México.

Morelia, capital de Michoacán
Morelia, capital de Michoacán

Su arquitectura colonial de estilo afrancesado y edificios construidos en cantera rosa son la seña característica, junto al ingente número de iglesias. Pasado y presente se conjugan en una de las ciudades pujante de México, con inversiones que han traído modernidad a Morelos, e infraestructuras hoteleras para acoger al nuevo turismo, especialmente notorio con el Festival Internacional de Cine que en Octubre pone a Morelia en el foco cinematográfico.

El centro histórico, Patrimonio de la Humanidad engloba lugares como la Catedral, el acueducto, el Templo y Ex Convento de las Rosas (primer conservatorio musical de América), el Palacio de Gobierno, el Antiguo Real Hospital de San Juan de Dios, el Museo de Arte Colonia, o la Iglesia de San Francisco sede de la casa de las artesanías del estado.

Pueblos Mágicos de Michoacán

Ocho son los Pueblos Mágicos que podemos encontrar en el estado de Michoacan, un número destacado de lugares con encanto que el ente SECTUR ha concedido a Pátzcuaro, Angangueo,Tlalpujahua, Cuitzeo, Santa Clara del Cobre,  Jiquilpan, Tacámbaro y Tzintzuntzan. La gastronomía local, la arquitectura, las ráices culturales y sus tradiciones coloridas y participativas sirven para engalanar con mucho color estos pueblos mágicos.

Pátzcuaro

Si nombramos Michoacán sin mencionar Pátzcuaro estaremos cayendo en un olvido enorme, puesto que se trata de uno de los destinos principales del estado, y incluso de todo México. El entorno del lago Pátzcuaro y sus islas (Janitzio, Pacanda, Tecuena, Urandenes, Yunuén, Copujo y Urandén Morelos y Urandén Morales), esconde rincones de claras reminiscencias coloniales, como por ejemplo las calles empedradas con hileras de casas blancas de tejados rojizos a los lados. La Casa de los Once Patios, el Antiguo Colegio de San Nicolás – hoy Museo de Artes e Industrias Populares-, la Plaza Vasco de Quiroga, o el mural de la Historia de Michoacán pintado por Juan O´Gorman.

Pescadores con sus redes de mariposa en el lago Pátzcuaro
Pescadores con sus redes de mariposa en el lago Pátzcuaro

El turismo extranjero, y de forma pasmosa el estadounidense tiene en Pátzcuaro un destino de primer orden, lo que a veces puede alterar la esencia y la magia. Ello no impide admirar las calles que durante la fiesta del Día de Muertos se cubren de flores, sobre todo la cempasúchil, con su inconfundible color amarillo. No hay que olvidar que para los indígenas tarascos Pátzcuaro era un centro ceremonial de gran relevancia.

No es casualidad que aquí contemplemos una prolífica actividad artesanal ya que el primer obispo de Michoacán, Vasco de Quiroga, -renombrado cariñosamente Tata Vasco por los locales-, fue un firme defensor de los derechos indígenas, promoviendo la educación de oficios que hoy perviven gracias a su esfuerzo.

Santa Clara del Cobre

Al sur de Patzcuaro, a apenas 20 km, la rebautizada Villa Escalante cambio de nombre para conocerse actualmente Santa Clara del Cobre, quizá para geolocalizar su tradición orfebre de trabajo del cobre. El ruido de los artesanos genera una melodía anárquica que podemos escuchar si entramos en los numerosos talleres donde se fabrican los productos que más tarde podemos adquirir.

Cuitzeo

Al norte de Morelia, en la orilla del lago homónimo encontramos el pueblo mágico de Cuitzeo. Aquí los pájaros parecen dioses y su estruendo lo percibimos cuando nos sentamos en los parques de la ciudad. Los tarascos purépechas que habitaban el lago custodiaban este núcleo funerario hasta que con la llegada de los conquistadores se impuso el dogma evangelizador, notable con la construcción del ex convento de Santa María Magdalena en 1550. Su aspecto similar a una fortaleza refleja el choque entre dos mundos. Actualmente Cuitzeo guarda con celo y maestría un tipo de artesanía basadi en la cestería y sombrerería a base de las fibras de las plantas del lago.

Tlalpujahua

Además de ser considerada la “fábrica artesanal” de los adornos navideños -bolas de vidrio soplado y decoradas- más bonitos de México, Tlalpujahua es un pueblo mágico que mantiene la arquitectura típica con calles empedradas. Su pasado está vinculado a la explotación minera (como la Mina Las Dos Estrellas), y por ello su nacimiento como núcleo enclavado entra las montañas. Su nombre náhuatl viene a significar “tierra porosa”. Además de las esferas navideñas muchos talleres trabajan artesanías a base de plumas. Edificios como  el Santuario del Carmen, el Templo de Santiago Puxtla o la casa de los hermanos insurgentes Rayón nos hacen atractiva la visita a este rincón de Michoacán. En las afueras en torno a la presa Brockman podemos elegir diferentes rutas para hacer senderismo, y si estamos en invierno acercarnos a los santuarios de mariposas monarcas de la zona.

Esferas típicas de Tlalpujahua
Esferas típicas de Tlalpujahua

Angangueo

Angangueo ha transformado su pasado minero para ser el pueblo más cercano a los Santuarios de Mariposas Monarca. Cada invierno esta biosfera acoge a los millones de insectos que pueblan durante unos meses los bosques de oyamel, cedros y pinos de los Santiuarios de Sierra Chincua y el Rosario. En sus alrdedores está el balneario de los Azufres, que emana aguas calientes desde los manantiales hasta las pozas en un paisaje boscoso.

Santuarios de la Mariposa Monarca en Michoacán
Santuarios de la Mariposa Monarca en Michoacán

Jiquilpan

Patria de uno de los presidentes más excelsos de la historia de México, Lázaro Cárdenas (además de otro presidente menos destacado Anastasio Bustamante), Jiquilpan es un lugar tranquilo y seguramente el menos turístico de los pueblos mágicos de Michoacán.

Tzintzuntzan

Tzintzuntzan se cataloga como pueblo mágico, si bien su importancia es histórica ya que aquí se halla la zona arqueológica más destacada de Michoacán. Junto a las aguas del lago de Pátzcuaro, la capital del imperio purépecha, aún conserva la base redondeada de la pirámide (conocida como Yácatas por su peculiaridad).  En la ciudad “hispánica” destacan el Ex Convento franciscano con su Atrio de los Olivos, el Convento de Santa Ana, la Capilla de San Camilo y la iglesia de Nuestra Señora de la Concepción.

Yacimiento arqueológico de Tzintzuntzan
Yacimiento arqueológico de Tzintzuntzan

Si no acabamos exhaustos por la propuesta de la naturaleza de Michoacán una buena propuesta es conocer el Volcán Paricutín, el lago de Orandino en Jacona, cascadas como la de Tzararacua, el geiser de Ixtalan, el el dedo de dios en la playa Maruata, la Zona termal de Huandacareo

La cocina y gastronomía de Michoacán tiene raíces tarascas, presentes en los huchepos (tamales de elote), los churipos (sopa de res con jitomate), las morelianas, los charales, las corundas el pozole batido o la olla podrida. En pueblos como Paracho podemos descubrir especialidades locales como el atapakua, un guiso con carne de cerdo y flor de calabaza.

Mapa del estado de Michoacan con sus regiones y puntos turísticos
Mapa del estado de Michoacan con sus regiones y puntos turísticos