Estado de Chiapas

Chiapas es un referente del turismo de México. Región mágica que siendo una de las más bellas y visitadas, sigue siendo al mismo tiempo virgen y paraíso en muchos aspectos.

La colorida iglesia de San Juan Chamula
La colorida iglesia de San Juan Chamula

La historia y la arqueología brindan al viajero posibilidades infinitas, con itinerarios que cubren yacimientos de gran importancia y tamaño como Palenque donde gobernó Pakal, uno de los gobernantes más ilustres del periodo Maya clásico, u otros más sencillos y desconocidos pero igualmente sorprendentes. El subsuelo de Chiapas, esconde debajo de las raíces y de la frondosa selva, innumerables ciudades, y cada colina puede ser una pirámide que la vegetación ha devorado.

La sensación que experimentaron los aventureros, arqueólogos y profanadores de pirámides aún la percibimos cuando se nos pone la piel de gallina al encontrar piedras trabajadas bajo las raíces de un árbol, o la entrada a un templo cubierta de lianas.

Que ver en Chiapas

Su territorio custodia cinco grandes ciudades mayas, de hecho en Chiapas están algunos de los yacimientos mayas más significativos de México, como Yaxchilán a cuya ciudad perdida en la selva llegamos después de remontar en una barcaza el río Usumacinta, el más caudaloso de México; o los templos de Bonampak, cuyas pinturas murales son las mejor conservadas del periodo Clásico Maya. Otros yacimientos como Toniná tienen en su importancia ceremonial y espiritual su atractivo, siendo un espacio sagrado levantado sobre una impresionante montaña de siete plataformas que los mayas alzaron para controlar el valle y acercarse a los dioses.

Ciudad maya de Yaxchilán
Ciudad maya de Yaxchilán

Más al sur, no lejos de la costa pacífica de Chiapas está la zona arqueológica de Izapa cuyas estelas dan testimonio a la tradición oral que narra los mitos del Popol Vuh.

Otros de los puntos destacados del vasto área de los yacimientos son la acrópolis maya de Tenam Puente; el entorno natural del Lagartero, en la frontera con Guatemala; la Zona Arqueológica de Chincultik con su núcleo ceremonial y el cenote sagrado, o el de Chiapa de Corzo donde se encontró la estela con inscripción más antigua de toda Mesoamérica.

Los pueblos mágicos

En la región de Chiapas podemos disfrutar de algunos de los pueblos mágicos más importantes de todo México, empezando por San Cristóbal de las Casas cuyo ambiente único lo ha convertido en una referencia turística del sur del país; Chiapa de Corzo uno de los puertos fluviales al Cañón del Sumidero y cuya colorida fiesta de los Parachicos es reconocida por la Unesco como Patrimonio Inmaterial de la humanidad; y Comitán de Domínguez, llamada la cuna de la Independencia de Chiapas por suceder aquí la firma del Acta de Independencia de Chiapas y Centroamérica, en el año 1824, y que muy cerca tiene los lagos de Montebello como un paraje de ensueño.

Fiesta de los Parachicos en Chiapa de Corzo
Fiesta de los Parachicos en Chiapa de Corzo

Naturaleza en Chiapas

Exuberante como pocas en México, los espacios naturales de Chiapas son el complemento a las rutas históricas y arqueológicas. Aquí hallamos misteriosos parajes como la selva Lacandona, aún rodeada de enigmas y misticismo.

Desde Chiapa de Corzo nos podemos adentrar por el río en el Cañón del Sumidero, donde los cocodrilos se camuflan entre las playas fluviales y la vegetación de la orilla, y los monos araña saltan de copa en copa de los árboles. La ruta por su desfiladero nos recuerda que desde lo alto del peñón de Tepetchia en lo alto del Cañón del Sumidero se lanzaron los nativos en un suicidio colectivo para no rendirse a los conquistadores.

Desde San Cristobal discurre la carretera 190 con dirección hacia Guatemala. Poco antes de pasar la frontera se concentran un  buen número de atractivos, entre los que destaca la cascada del Chiflón, los yacimientos de Tenam, el Lagartero y  Chinkultic; y el Parque Nacional de las Lagunas de Montebello, cuyos lagos enamoran la vista. Sus aguas esmeraldas bañan los antiguos cenotes que erosionados se han ido solapando y fundiendo en un  paisaje de bosques de pinos que nos hacen pensar que podríamos estar en otro clima muy diferente.

Las lagunas de Montebello
Las lagunas de Montebello

Al sur las reservas de la Biosfera de la Encrucija en la costa y del Triunfo en el interior cubren espacios por un lado de estuarios y manglares enormes, y tierras de cafetales en la Sierra Madre Chiapanenca respectivamente. No lejos de Tapachula encontramos el Volcán Tacaná, el punto más alto de Chiapas (4.110 metros), cuya ruta guiada nos conduce a un paisaje de flora tropical entre pueblos cafeteros como Unión Juárez, desde donde quedan a mano las cascadas de Muxbal y Monteperla.

La costa de Chiapas bañada por el Pacífico ofrece sol y relax, destacando algunas de las más playas más emblemáticas como Puerto Arista donde se celebra el Festival de la Tortuga, Bahía de Paredón, Santa Brígida, Barra de San José, San Simón, Barra Zacapulco, Boca del cielo, Chocohuital, El Ballenato, la Laguna Pozuelos (Barra Cahoacán), Playa Azul, Playa Linda, San Carlos.

En Puerto Arista se celebra el festival de la Tortuga y se protege su reproducción
En Puerto Arista se celebra el festival de la Tortuga y se protege su reproducción

Pero la lista de joyas de la naturaleza es muy extensa y va desde la biosfera de Nahá a la laguna de Miramar en la selva lacandona, al cañón de Río la Venta, las Grutas de Rancho Nuevo, o la Cascada El Corralito.

Historia y tradiciones

El nombre de Chiapas evoca muchas sensaciones. Una de las más arraigadas para los viajeros es la Revolución Zapatista del EZLN que el 1 de enero de 1994 se levantó contra las medidas que atacaban los intereses de las comunidades indígenas.

Región eminentemente agrícola, el turismo viene atraído por la magia de las tradiciones y el sincretismo entre los mundos que chocaron con la conquista hispánica y cuya amalgama creó una sociedad cuyos ritos mezclan paganismo, herencia indígena y costumbres españolas. En lugares como San Juan Chamula, uno de los pueblos más peculiares, donde se palpa el pasado, y donde la religiosidad es vivida cuando menos desde un modo peculiar, casi en la antítesis del dogma cristiano. El Carnaval de san Juan Chamula nos traslada con sus ritos a un tiempo muy lejano, al igual que la visita a su iglesia donde las ofrendas y los aromas distan mucho de la religiosidad tradicional.

Mapa de Chiapas
Mapa de Chiapas